Deaf Policeman
Football season is over.

Siguen llegando cantantes con flequillos famosos a nuestro país. Uno de ellos fue Justiín Bieber (afortunadamente no pude ir a verlo) y el otro fue Oliver Sykes acompañado por Bring Me The Horizon, una de las bandas más importantes dentro del metal moderno.

Bandas Soporte.

Como llegué tarde y no pude ver las bandas soporte no voy a escribir sobre ellas, para eso están los grandes sitios de música que redactan crónicas sobre bandas que nunca tocaron.
Solo llegué a ver que, el cantante de El Desierto dijo que compren su EP a tan solo $15, inmediatamente el público le comunicó que son esa plata se compraban alto guiso (no es joda).

Bring Me The Horizon.

Las luces se apagaron y al instante apareció la banda que todos fuimos a ver. Oliver se acerco al publico, las quinientas fans locas con ganas de acosarlo sexualmente se tiraron sobre él, los fans sacados también querían tocar su mano y otros empezaron a empujar porque les pareció divertido. En resumen casi todo el lugar se vino abajo al grito de “We will never sleep, ‘cause sleep is for the weak”.
La lista de temas fue buena pero corta, en su mayoría fueron del álbum Suicide Season, el más conocido. El sonido no fue para nada bueno y el señor Sykes no cantó del todo bien pero aun así compensó sus desafinadas con su actitud y su energía.
Los recitales de este tipo están dedicados a los fans, nos hay hits ni halagos desmesurados al país local, solo tipos haciendo música para que el público se empuje, se golpee o se emocione.

Pogo cerca del andén.

System of a Down se presentó por primera vez en argentina para hacer lo que tendrían que haber hecho hace aproximadamente unos diez años, venir y reventar cerebros son su metal mezclado con música árabe y quien sabe que cosas.

Cabezones.

La noche retro empezó con Cabezones, una de las bandas más adecuada para telonear a SOAD (la otra sería carajo pero todo no se puede).
Hicieron un show corto y a la vez poderosos tocando varios temas clásicos incluyendo Sueles dejarme solo de Soda Stereo.
Como sorpresa decidieron invitar a Andrés Giménez para hacer Alud. Por supuesto que fue bien recibido.

Cosas que entretienen al público mientras no hay bandas.

Cuando uno está aburrió o ansioso porque en pocos minutos va a ver a una de las mejores bandas de los últimos años, tiene que encontrar algún medio de entretenimiento para soportar la presión. Por suerte GEBA consta con una privilegiada vista hacia las vías de la línea Mitre. Los espectadores con tan solo girar hacia la derecha podían ver como los pasajeros miraban asustados a un grupo de jóvenes amontonados.

System of a Down.

Después de varios trenes aparecieron los cuatro armenios más locos del planeta (cosa que deberían haber hecho hace diez años pero están perdonados).
Se podría decir que SOAD es un power trío que sumó a Serj Tankian para sonar cincuenta veces mejor.
Serj sabe explotar su voz al máximo y no se priva de jugar cambiando su tiembre de voz para sonar desde  gracioso a brutal dependiendo de lo que quieran transmitir. No solo eso, sino que sabe combinarla de manera perfecta con la de Daron (guitarrista).
Daron, Shavo (bajista) y John (baterista) son lo que permite que Serj no quede como un desquiciado que canta cosas incoherentes. Son bases no muy rebuscadas son capaces de cambiar de clima sin dejar de sonar pesado.
Después de 30 canciones sin interrupciones ni amagues de irse, todos abandonamos GEBA sintiendo que si había un momento perfecto para escuchar a SOAD era este. Después de que cada uno de sus integrantes explorara distintos estilos pudieron reunirse sonando mejor que hace diez años.

Mastodon posiblemente haya hecho el mejor disco del año.

Después de escuchar 350 veces The Haunter, el nuevo disco de Mastodon, llegué a la conclusión de que tal vez sea uno de los mejores álbumes de este año y por lo tanto se merece un post.

The Haunter tiene un sonido más rockero y poderoso con canciones que no duran más de 5 minutos. A diferencia de su anterior trabajo (Crack The Skies) el cual contaba con tan solo 7 tracks (el más corto duraba 6 minutos) de los cuales uno era The Last Baron, donde los muchachos de Mastodon le dicen al mundo “Parecemos cavernícolas pero hicimos uno de los mejores temas de la historia”.

Como ya es costumbre, la gente de Mastodon no se queda en un solo estilo ni pierde la oportunidad de experimentar con nuevos sonidos, corriendo así el riesgo de que sean llamados “caretas” (algo muy común en estos días) afortunadamente es imposible relacionar a Mastodon con esa palabra tan temida por los músicos.
Black Tounge es el encargado de abrir el disco, una canción bastante oscura que sirve para introducir al oyente dentro de lo que será el resto de la obra. Donde se encontrara con cosas bien pesadas como Spectrelight o canciones bien experimentales como Creature Live (el mejor del disco para mí).

Personalmente no me explico como a alguien no pueda gustarle Mastodon, obviamente no puedo escucharlos objetivamente sin que se escape mi metalero interior, pero me atrevo a decir que es uno de esos discos dignos de escuchar, ya que está hecho por gente que vive para la música y no se encasillan dentro de un estilo para ponerse campera de cuero.

¡Queremos a los Chili Pepper!

Aprovecho esta oportunidad para contarles como viví el recital de los californianos más locos y talentosos del universo música. De paso compenso el daño que pude haber llegado a causar en sus oídos subiendo videos como los de El Basura.

Massacre.

Antes de empezar aclaro que, Jauría fue la primera banda, pero me colgué, llegué tarde y no los vi.

La banda de Walas salió al escenario aproximadamente a las 18 horas abriendo con Te Leo Al Revés al igual que en Diferentes Maneras (Disco que grabaron en vivo).
En el show hubo clásicos como Plan B o Mi Mami no lo Hará, mezclados con temas nuevos, los cuales me parecen geniales, tal es el caso de Tanto Amor (su último single) o Muerte al Faraón. Tampoco faltaron los comentarios colgados de Walas entre canciones. “¿Schocklender culpable o inocente”? o ¿Dónde está Cumbio?
En resumen, como diría algún personaje de Amigovios, la rompieron.

Foals.

Debo confesar que jamás había escuchado a estos señores ingleses, por lo tanto fui a sorprenderme con su música.
Si bien hubiesen sido mejor recibidos como teloneros de Coldplay, desde mi punto de vista hicieron un gran show. Todos son buenos música, en especial Jack Bevan (baterista) y Walter Gerves (Bajo), y si, busqué los nombres en Wikipedia.
Sacando los mamertos que los silbaron, en general el público los recibió bien.
Una de las críticas que llegué a escuchar fue que, las canciones duraban mucho. Les aconsejo que si tienen ganas de escuchar temas de 3 minutos y faciles de entender tienen a los Wachiturros.
Hay que resaltar que los muchachos de Foals son bastante raros. En un momento el cantante, Yannis Philippakis (gracias Wikipedia) dijo “Los amo, me gustaría que fuesen mis novias” inmediatamente se escuchó en el estadio “¡Eh puto!”. Luego de eso, tocaron un tema y Yannis se fue sin saludar, tal vez no tomó bien el rechazo.

Una anécdota.

No sé como, pero cuando terminó Foals uno de los técnicos arrojó un palillo de batería al público, el cual impactó en la boca de una chica. Increíblemente le partió el labio, hay que aclarar que se encontraba a más de 50 metros del escenario. Me gustaría saber que pasó con ella chica y quien fue el ninja capaz de hacer esa hazaña.

Red Hot Chili Peppers.

Si nos olvidamos que faltó Frusciante y que no tocaron ni un solo tema de One Hot Minute, podemos afirmar que fue un recital increíble.
Como era de esperarse, Flea hizo cosas sobrehumanas con el bajo, y además entró caminando con las manos en uno de los temas. Anthony Kiedes se ganó al público con su gran voz y su nuevo bigote. Chad Smith no se quedó atrás, bueno en realidad si estaba en la parte de atrás del escenario, pero quise decir que es tan groso como sus colegas. Sin embargo al que le tocó la parte más difícil fue a Josh Klinghoffer, quien tuvo que llenar el hueco dejado por Frusciante, por suerte para él -y nosotros- lo hizo de la mejor manera. Hasta se atrevió a cambiar el solo de Californication.

No faltaron los hits ni los temas del nuevo disco, los cuales seguramente se conviertan en éxitos en unos meses como pasa por lo general con RHCP, pero aun así siguen haciendo buena música.
Posiblemente lo mejor del show haya sido las canciones acompañadas de animaciones o las improvisaciones de Josh, Chad y Flea entre temas.

En resumen, fue un recital para que lo disfrute aquel que haya escuchado RCHP y para que alguno que otro fan llore de emoción por ver a cuatro excelentes música, más allá de que no hayan tocado temazos como Coffe Shop o My Friends.

Crónica de una nueva enfermedad.

Eran los años noventa  la gente vivía en paz. Los jóvenes disconformes con el sistema podían elegir entre el metal pesado y el grunge. El pop fiestero de los ochenta había mutado en algo más oscuro y no tan comercial. En resumen, era una buena época para la música.

Lamentablemente, para fines de esa década, algo inesperado pasó. Un virus que infecto a la humanidad y se expandió por todo el mundo causando un daño muy grande. Los humanos lo llamaron “Boy’s Band”.
De pronto los músicos dejaron sus instrumentos de lado, de esa manera empezaron a cantar y bailar en lugar de hacer música.
 Así fueron infectando países enteros. El más afectado fue Japón, hasta el día de hoy sigue pagando las consecuencias, ellos lo llaman J-Pop.

Por otra parte, en Argentina, la población fue contagiada por otro virus. De un día para el otro los músicos empezaron a actuar como marginados. Más tarde su lenguaje empezaría a deteriorarse y finalmente dejarían de construir oraciones con sujeto y predicado. Lo llamamos la “cumbia villera”, una deformación de la cumbia, originalmente creada en Colombia, solo que esta no requería de ningún talento para componer la melodía ni la letra. Su mensaje pretendía imitar al hip hop, solo que sin lasrimas y repitiendo la misma frase varias veces, siempre con el mismo ritmo de fondo.

Ambos virus con el tiempo desaparecieron. La gente recordó que existía la música y volvió a escucharla. El metal se hizo más fuerte gracias al Nu Metal, el cual hizo que muchas personas se interesaran por investigar las raíces del genero y que encontraran las bandas olvidadas de principios de los noventa. En cuento al pop, Justin Bieber terminó de eliminar las boy’s bands. Claro que con ayuda de Lady Gaga, quien volvió a transmitir el mensaje de artistas como Madonna. El mundo parecía estar a salvo otra vez. Hasta que algo pasó en Argentina.

Al parecer los adolescentes que sobrevivieron a los noventa portaban en sus genes restos de los dos virus. Este gen alterado no producía síntomas en los padres, pero no fue así en sus hijos.
Estás mutaciones se fusionaron y crearon algo aun peor, algo que la raza humana jamás había visto. Hoy los llamamos Wachiturros.
Se visten como los portadores de la cumbia villera pero a su vez bailan como los infectados por las boy’s bands.
Los especialistas han detectado que su lenguaje está afectado al igual que su sistema motriz. Esto produce que al querer realizar coreografías como n’sync sus movimientos sean torpes y carezcan de coordinación. Sorpresivamente esto es lo que cautiva a sus seguidores.

No sé sabe cuanto puede llegar a durar esta epidemia, pero debemos estar preparados. Los especialistas aconsejan aferrarnos a nuestros viejos CDS y escucharlos, pero a su vez, buscar nuevos artistas con la capacidad de enfrentar la nueva amenaza y apoyarlos.

Por mi parte me defiendo escuchando bandas como Austrian Death Machine. Entonces si la cosa se pone fea podemos gritar Get to the chopaaaa y salir corriendo, eso sí, con metal de fondo.

Festejando el bicentenario (de posts).

Susana Giménez me enseño que, siempre los festejos importantes deben ser causado por una cierta cantidad de logros, los cuales deben formar un número redondo. Por ejemplo hacer una fiesta los 500 programas de un ciclo televisivo. Claro que 527 son más que 500, pero siempre se celebran solo los números redondos.

Podríamos armar un debate sobre que tan discriminador y nocivo para la sociedad es tomar en cuenta aquellos números que terminen en cero, o mejor podría ceder a la presión social y festejar mis 200 posts con el cover de Radiohead que hizo Weezer. Después de semejante temazo seguro se olvidan de Susana Giménez y los números redondos.

Música no era la de antes.

Acorde con la rama más nostálgica del rock y la música en general, la calidad de este producto artístico ha ido decayendo con el paso del tiempo. Su argumento más fuerte es: “Antes se escuchaba King Crimson y ahora escuchan reggaeton y toda esa mierda.”
Esta comparación es más que injusta ya que comparan el estilo de música menos elaborado de nuestra época con bandas históricas. Con ese criterio podemos decir que “Mientras ellos escuchaban Los Palmeras nosotros nos encerramos a escuchar Radiohead.”  
Por lo tanto, la calidad de la música no está relacionada con el paso del tiempo. Si miramos un poco hacia el pasado, siempre vamos a encontrar genios y mercenarios del buen gusto. Como prueba de que todavía se sigue produciendo buena música tengo Running For a Gamble, el último álbum de Company Of Thieves.

Company of thieves es una banda de Chicago no muy conocida mundialmente. Tuvieron su época de “fama” con su single Oscar Wilde, que formó parte del Sountrack de Gossip Girl. Hoy en día, con varios cambios de integrantes de por medio, siguen tocando con Genevieve Schatz como voz principal.
Durante Running For A Gamble se puede apreciar una constante interacción entre sonidos modernos y bases de Blues/Rock bien clásicas todo esto sin dejar de sonar como una banda actual.
El álbum no llega nunca a ser aburrido, hasta en la balada más simple encuentran la vuelta para aprovechar al máximo el potencial de cada integrante. Eso si, la voz de Genevieve es lo que les da un sonido único que pocas bandas pueden conseguir.
Si bien todas las canciones me parecieron buenas, hay una que resalta notablemente, Gorgeous/Grotesque, un Blues de unos 7 minutos aproximadamente. La última vez que había escuchado una banda de rock hacer blues y me emocionó fue cuando conocí Since I’ve Been Loving You de Led Zeppelin. Capaz que la comparación resulte un poco exagerada, pero sinceramente creo que CoT en esa canción no está muy lejos de Zeppelin y demuestran que el legado que dejaron las bandas clásicas del rock todavía sigue vigente.

Post musical de cada viernes.

Debido a que Deftones y Cypress Hill me hicieron olvidar mi cerebro en el estadio cerrado de Argentinos jr., este viernes estoy en condiciones de hablar de ellos nada más. Por eso les dejo las dos canciones que más me gustaron de cada banda.

Cypress Hill.

Se podría decir que fue el recital con menos oxigeno del planeta. Entre el humo de marihuana, el de tabaco, el del asado y un cuarto humo que todavía no pude identificar se llevaron el poco O2 que quedaba.
En un momento B-Real subió al escenario con un súper habano de marihuana, superando así a Calamaro y su legendario y polémico “Que linda noche para fumarse un porrito”.
Entre tanta droga también hubo Hip-Hop, pero del bueno. Cypress Hill me recuerda a esa época en la cual ser rapero era más que acompañar a Rihana en un par de temas. Uno de los clásicos que interpretaron fue Dr. Greenthumb, el que cuenta la historia de un jardinero.

Deftones.

Es muy difícil que una banda después de tener su mayor éxito hace 10 años vuelva con nuevo material que supera o iguala al anterior. Eso fue lo que hizo Deftones.
Si hacemos un poco de historia White Pony fue uno de los mejores discos de la década, mientras el Nü Metal se inclinaba más al Hip Hop, ellos aparecieron con un sonido más oscuro con notables influencias de bandas como Radiohead o Massive Attack.
Al sacar a la venta Diamond Eyes dejaron con la boca abierta a más de uno (en los cuales me incluyo). Nuevamente pudieron fusionar distintos estilos sin dejar de sonar como Deftones. Producto de ese álbum salieron canciones como Diamond Eyes.

¡Viernes!

Hoy es viernes, eso quiere decir que ayer fue jueves, que mañana es sábado y que pasado es domingo. Mientras personas como Rebecca Black están de fiesta fiesta fiesta, y teniendo diversión diversión y diversión. El viernes es querido en todo el mundo, por ejemplo en Rusia existe una chica que grabó un video de 7 segundos solo para expresar su amor por este día.

Pero no solo la diversión pasa por hacer fiestas, también se puede divertir como los dos tipos del video de Mogwai, Rano Pano. Vean el video y festejen su viernes de la manera que más les guste.

Sigue la semana Paramore.

Casi siempre después de poner un video de algún sub-normal subo un tema que realmente me gusta, como para equilibrar las fuerzas cósmicas musicales. O bien, porque no se me ocurrió nada interesante para escribir durante la semana. Les cuento que hoy no es el caso, es la primera vez que subo una canción porque realmente tengo algo para decir sobre esta.

Por si no lo saben o no leyeron el post anterior fui a ver a Paramore, y ya que estaba me saqué una foto con ellos, claro que no viene al caso lo de la foto, pero una vez que conocí a una celebridad lo tenía que compartir con el mundo.
Volviendo al propósito del post. Siempre en los discos hay temas que pasan desapercibidos. Hubo un tema de Paramore, que si bien me gustaba nunca había entendido la letra, o no le presté la suficiente atención. No sé si fue por la emoción del momento o porque Hayley Williams telepáticamente afectó mi cerebro cuando la saludé, pero en medio del recital entendí que significaba la letra de Misguided Ghost. Por eso les dejo el video y si tienen ganas reflexionen, o solo escuchen, para mi es uno de esos temas que no hace falta escuchar la letra para entender de que se trata.